La Reforma Laboral y los aportes sindicales: La verdad y las “Fake News”

¿Milei le sacaría un negocio a sus aliados?

Para lavarle la cara a la reforma laboral, los trolls de Milei dicen que este ataque a nuestros derechos, en realidad va a terminar con los “aportes solidarios” forzosos que nos sacan en cada pago. Así, el gobierno trata de usar en su favor el repudio que sufren los dirigentes traidores ante las bases obreras, con una medida “para la tribuna”; que no piensa aplicar, y que es ajena a sus verdaderas intenciones. 

Es cierto que, entre medidas nefastas, el DNU 70/23 impulsaba la derogación de esta retención forzosa conocida como  “aporte solidario”: un descuento variable, en cada cobro, a todos los trabajadores registrados, afiliados o no. Pero la realidad, es qué esa parte del decreto fue la primera en ser declarada inconstitucional por contradecir a leyes internacionales que avalan esos descuentos.

¿Por qué nos hacen descuentos compulsivos?

Esto tiene que ver con la regulación legal de las relaciones obrero-patronales promovida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT, organismo de la ONU). La OIT busca canalizar la relación entre empresarios y sindicalistas; mediante acuerdos regulados a través de paritarias arbitradas por el gobierno. Y en esas paritarias, solo participan las organizaciones de trabajadores reconocidas por las otras dos partes (patronales y gobierno). O sea que aún si los sindicatos se quedasen sin afiliados; seguirían negociando nuestro salario y convenios en nuestro nombre; siempre y cuando la patronal y el gobierno los sigan reconociendo.

Y en ese mecanismo, la OIT dice que, como todos los trabajadores se “benefician” de lo que los traidores estos mendigan en las mesas paritarias; los sindicatos tienen derecho a manotearnos parte de nuestro salario.

Adictos a la guita del estado

Los “aportes solidarios” son retenidos por las empresas cuando hacen la liquidación, junto con el descuento para la obra social. Luego, las empresas transfieren ese dinero a ARCA (ex Afip); o sea, al gobierno. Y finalmente, el gobierno envía esos fondos a los gremialistas. 

Esa sería la explicación “técnica” de por qué es falso que Milei vaya a sacar esos aportes. Pero hay una razón más importante: esos aportes, junto a los fondos de las obras sociales (que es en realidad, la fortuna más grande que los sindicatos manejan), son los que permiten a los gobiernos tener cortitos y sumisos a los sindicatos…

Esos fondos le permiten a los dirigentes, entre otras cosas; vivir como reyes (incluso volverse patrones), comprar voluntades para aniquilar la democracia interna y mantenerse eternamente en sus cargos, etc. Entonces cuando un gobierno quiere que los sindicalistas estén tranquilitos, simplemente retiene esos fondos y los obliga a mantenerse callados. Y esa es la principal razón de la actual inacción de la CGT y otros gremios

El cepo de la clase obrera

Junto a otras formas de corrupción, este sistema le permite al estado y a los empresarios manejar a los sindicatos en favor de sus intereses. Y si bien los primeros sindicatos proclives a la transa aparecen en la década de 1920; este mecanismo de estatización sindical nació en el primer gobierno de Perón, y se ha venido perfeccionando hasta la fecha.

Antes de eso, los primeros sindicatos se financiaban con el aporte voluntario de sus afiliados; lo que le daba una base material al carácter heroicamente luchador que esos gremios tenían. De hecho, esos fondos no se usaban para que los dirigentes vivieran como jeques, o para mantener a una legión de funcionarios sin funciones en las sedes; sino principalmente, para crear “cajas de resistencia”: fondos que cubrían las sumas que perdían los obreros cuando hacían huelgas.  

La primera central que nucleó a esos sindicatos, la FORA, escribió algunas de las páginas más gloriosas de la historia de nuestra clase. Y a los golpes, esta central forjó un movimiento obrero poderoso, que más adelante se transformó en la principal fuerza política y social del país. A su vez, la patronal se debilitaba, presa de su decadencia y sus divisiones; sin poder recurrir más que a golpes de estado. 

Involucrado en esas divisiones de la clase dominante; Perón necesitaba el respaldo de ese cada vez más poderoso movimiento obrero, para hacerle frente a los yanquis. Pero sabiendo que no podía dejar que la clase obrera pusiera en tela de juicio el propio dominio patronal, hizo que los sindicatos pasen a estar dominados por una camarilla mafiosa bancada por el estado. Así, inventó la única forma de tener más o menos controlado al movimiento obrero efectiva hasta la fecha, permitiendo que la patronal y al imperialismo pudieran manejar el país a su antojo.

Una bandera abandonada

Por todo esto, es muy difícil que Milei quiera eliminar los aportes. Si a eso le sumamos la obviedad de la cuestión legal explicada al principio; queda claro que no es más que una venta de humo. Pero ¿por qué hacen campaña con este tema? Pues… porque casi nadie más lo hace.

El peronismo en todas sus variantes no puede hacerlo, porque su ideología de armonía y paz entre obreros y patrones; es justificación política del accionar de esa camarilla. Otros sectores que se reclaman nacionales y populares, progresistas o incluso de izquierda, aceptan de una manera u otra este mecanismo corruptor; haciendo oídos sordos ante la bronca de los compañeros, que ven como los sindicalistas traidores se enriquecen mientras ellos se empobrecen.

Y así, entre todos, le ceden el protagonismo de la lucha contra la corrupción sindical; a una ultraderecha que solo la usa para justificar sus políticas antiobreras. 

Que partidos y militantes que se reclamen del lado de los trabajadores y el pueblo no vean este problema, es grave. Porque el carácter de una organización obrera, a la larga se determina por el origen de los fondos que le permiten funcionar. Y una organización de trabajadores (sea sindical o política) que se financie con la plata del estado; por más revolucionaria que sea su dirección, tarde o temprano terminará siendo una herramienta del dominio patronal. 

El caso más claro de esto último, en la actualidad, es el SUTNA; donde una dirigencia identificada con la izquierda, maneja un sindicato que sigue funcionando en base a estos mecanismos de financiación. En este sindicato, esa contradicción entre la orientación política de sus dirigentes y luchadores, y los estatutos que organizan el funcionamiento del gremio;  tarde o temprano se resolverá para un lado o para el otro. Si esa dirigencia no hace nada para evitarlo, el sindicato del neumático volverá a ser otra institución al servicio del orden patronal… arrastrando a más de un dirigente en ese proceso de corromperse.  

Financiamiento independiente para un sindicalismo independiente

En Voz Obrera Socialista (VOS) tenemos esto bien claro. Por eso no aceptamos ni buscamos financiamiento patronal o estatal: mantenemos nuestra independencia política en base a financiarnos con los aportes de militantes y amigos.

Y queremos lo mismo para los sindicatos: para que sean independientes del estado y la patronal, para que realmente representen a los trabajadores; los sindicatos deben financiarse solo con los aportes voluntarios y directos de los trabajadores representados. 

No con aportes individuales como apuntaba la “fake news” libertaria (que lo hacía más parecido a dar una propina o contratar Netflix); sino con planes de financiamiento discutidos y votados en asambleas, plenarios y congresos. Que sea el conjunto de los compañeros que decida cuánto aportará cada uno, y en qué se gastará el dinero de todos; exigiendo a los dirigentes pedidos de informes permanentes, a través de los delegados de establecimiento. Y que el objetivo principal de esos fondos, vuelva a ser el de apoyar a compañeros en lucha; para paliar los descuentos salariales por hacer paro, etc. 

Se debe imponer en los estatutos el rechazo a la financiación estatal o empresarial, mediante descuentos compulsivos o cualquier otra vía. Si no se logra hacer que las patronales dejen de descontar el 2,5%, hay que obligar a los dirigentes a que lo devuelvan. Asimismo, hay que establecer controles en todos los niveles directivos para evitar casos de corrupción. 

Empecemos esta lucha cuanto antes

Este cambio no puede venir de un gobierno, ni mucho menos de un gobierno así de antiobrero. Solo puede imponerse con nuestra organización y nuestra lucha; desde cada lugar de trabajo, sobre cada seccional. 

Y en esa lucha contra las mafias sindicales y los chanchullos, es necesario que las bases obreras tengan una herramienta política que las guíe. Esa herramienta es la que estamos tratando de construir desde VOS. Y queremos invitarte a que te sumes a esa construcción. 

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