Fuego en la Patagonia, otra vez

Otro verano más vemos con mucha indignación y tristeza como se incendian nuestros bosques. El incendio que comenzó en Puerto Patriada, a orillas del lago Epuyén ya afectó más de 15 mil hectáreas y hay más de 3 mil personas evacuadas. Y sigue avanzando mientras los brigadistas y la comunidad hacen todo por intentar contenerlo.

Si bien es cierto que las condiciones climáticas (secas) son favorables a los incendios, la desinversión de los gobiernos nacional y provincial, la falta de prevención, agravan esa situación. Por ejemplo, en zonas secas como en los bosques de California hacen quemas controladas de ramas y pastos secos para dificultar la extensión del fuego cuando se desata.

El Gobierno de Milei eliminó en julio del año pasado, mediante el decreto 463/2025, el Fondo Nacional de Manejo del Fuego. Según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), en 2025 el SNMF dejó sin ejecutar el 25% de los recursos asignados, lo que equivale a casi $20.000 millones. En 2024 se ejecutó tan sólo un 22% del presupuesto anual para el SNMF. Atrás no queda el Gobierno Provincial de Nacho Torres, acusado de no haber ejecutado una partida de 600 mil dólares destinada a la prevención de incendios.

La comunidad resiste

Actualmente hay algo más de 250 brigadistas trabajando sobre un área que necesita ser cubierta por, al menos, 700. Estos, a su vez, están cobrando por debajo de la línea de pobreza, no tienen convenio de trabajo y no reciben equipamiento adecuado.

Las vecinas y vecinos de Epuyén, El Hoyo y zonas aledañas se encuentran sin suministro de luz y, por lo tanto, tampoco de agua. Muchos han perdido sus propias casas. Pero aún en esta trágica situación la comunidad permanece fuerte y organizada. Se han sumado al combate al fuego de forma directa, improvisando motobombas, machetes y otros elementos con lo que tenían a mano. Pusieron a disposición viviendas con suministro eléctrico e internet, para poder cargar teléfonos y mantenerse comunicados, y además están realizando colectas con las que compraron equipo para hacer frente a esta situación. Una vez más se demuestra que la autoorganización es el camino que los trabajadores y el pueblo debemos seguir

Es muy importante rodearlos de solidaridad en estos momentos, pero siguiendo su ejemplo, no podemos hacerlo de manera individual. El aporte de cada uno, por más que represente un gran esfuerzo, no puede tapar el enorme vacío que deja el estado. Debemos comenzar organizando las colectas desde nuestros lugares de trabajo, desde nuestros barrios, desde nuestras organizaciones como los sindicatos y reclamar al Gobierno los fondos necesarios para hacer frente a los incendios.

Por un plan de emergencia para la reconstrucción y la protección

Hace un mes, el Gobierno anunciaba la modificación de las Leyes de Tierras y de Bosques, eliminando el límite del 15% de las tierras rurales que pueden ser compradas por extranjeros, y también el impedimento de modificar por entre 30 y 60 años la función productiva de tierras alcanzadas por incendios.

Ahora quieren acusar al “terrorismo mapuche” de provocar los incendios, sin ninguna prueba que lo avale. De esta manera buscan instalar una cortina que tape quienes son los verdaderos responsables: el propio Gobierno nacional y el provincial. Independientemente de quién haya causado los incendios, la negligencia estatal frente a los mismos, justo al mismo tiempo que proponen esas modificaciones legales, obedece a intereses del lobby inmobiliario, de las mineras y el agronegocio.

La comunidad en Epuyén denuncia como están siendo cercados por el fuego para “echarlos” de allí y así tener vía libre. Es necesario que se forme una comisión independiente de esta justicia corrupta y vendida integrada por vecinos y trabajadores de la zona. Que investigue quiénes son los verdaderos responsables, no solamente de causar los incendios, sino también los responsables políticos y económicos de haber llegado a esta situación.

El plan de este Gobierno, al servicio del plan de saqueo de Trump para toda Latinoamérica, tiene su sello en toda esta catástrofe. Para proteger el medio ambiente, para proteger la tierra en la vivimos, es necesario derrotar a este Gobierno y su plan, y poner en marcha un plan de emergencia para reconstruir y proteger la zona. Que empiece por garantizar el pase a planta y un salario digno para los brigadistas, con equipamiento adecuado y financiamiento para prevención de incendios financiado en base a la suspensión de los pagos de deuda con el FMI.

Que el plan de reconstrucción sea decidido y supervisado por los vecinos. Que las empresas como Loma Negra pongan los materiales de construcción. Y las cadenas de supermercado garanticen el abastecimiento de alimentos.

Además, que las multinacionales petroleras que tienen yacimientos cercanos pongan sus equipos para combatir los incendios.

Que el ejemplo de auto organización y solidaridad de la comunidad frente a los incendios se multiplique en todos lados, para pelear por nuestros derechos, nuestras familias y nuestra tierra.

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