Soy una profesional de la salud, desempeño mi rol en Centros de Salud (Caps) dependientes del municipio en San José, Entre Ríos. La población que utiliza los servicios de salud son de las cercanías, en general de bajos recursos, clase trabajadora, sin obra social. En los distintos Caps se brinda atención en: medicina clínica, odontología, nutrición, psicología, pediatría, obstetricia, puericultura y enfermería. En los centros de salud se viene observando un alza en los casos de sífilis en los últimos años, muchos de las pacientes se enteran del contagio al realizarse las rutinas de control durante el embarazo, que es un período especialmente sensible, ya que puede afectar gravemente al bebé en gestación. Las parejas de estas mujeres suelen enterarse de este modo también que portan la bacteria, el tratamiento lo deben realizar ambos, y todas las parejas sexuales de la persona con el sífilis activo. En consulta observamos un cada vez menor uso de preservativos durante las relaciones sexuales, pese a la conserjería que se realiza en cada oportunidad de consulta. Pero esto por si solo no explicaría el rebrote.
Los datos
Según datos del Boletín N.º 42 de Respuesta al VIH y las ITS en Argentina (1), la tasa de sífilis pasó de 56,1 casos cada 100.000 habitantes en 2019 a 93 por 100.000 en 2024. La tendencia continuó en 2025, con 46.613 casos confirmados, un 71% más que la mediana del período 2020-2024. Cabe señalar que la magnitud real del problema podría ser mayor si se considera el subregistro de casos.
Sin embargo, el aumento de casos es particularmente notable en muchos países de altos ingresos. Según la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, las tasas en el Reino Unido se encuentran actualmente en su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial.
Desde los últimos años, y en consonancia con los datos del país y globales, se viene observando un incremento muy significativo en el número de casos activos de sífilis. En muchos casos, los pacientes “se enteran” de que son portadores de la bacteria cuando la mujer embarazada se realiza los laboratorios de rutina, o al hacerse algún chequeo, puesto que los síntomas a menudo, pasan desapercibidos, ya que no siempre causan dolor.
La postpandemia planteó cambios profundos
El aumento global y regional de la sífilis, impulsado por la bacteria Treponema pallidum, puede vincularse principalmente a cambios en los comportamientos sexuales y a la creciente resistencia a los antibióticos.
Respecto a esto último, el problema radica en que los tratamientos alternativos han perdido eficacia. Por ejemplo, la bacteria ha desarrollado una fuerte resistencia a los macrólidos, como la azitromicina, debido a mutaciones genéticas específicas; como resultado, este fármaco ya no se recomienda en las guías médicas. Por otro lado, si bien la penicilina sigue siendo el tratamiento de primera línea y altamente efectivo, la resistencia de otras infecciones de transmisión sexual (ITS) a múltiples fármacos ha complicado el escenario general.
Toda esta situación provoca fracasos terapéuticos, permitiendo que la bacteria continúe activa en el cuerpo y se siga transmitiendo a otras parejas sexuales.

Respecto a los cambios de los comportamientos sexuales, desde la aparición de las apps de citas se han producido cambios en los modos de encuentro entre personas a fines sexuales. Es sabido que las apps muchas veces “acortan” el flirteo y además brindan la posibilidad de buscar y ofrecer con mayor especificidad. Esto otorga cierta “practicidad”, y facilita los encuentros casuales. Asimismo, al contar con apps especiales de comunidades LGTBQ+, segmenta la población y logra contactar personas que en la vida cotidiana sería muy difícil se encuentren.
Estos cambios en los hábitos sexuales están fuertemente ligados a un aumento de las conductas de riesgo, como el menor uso de métodos de barrera (preservativo masculino, femenino y campo de látex). En el contexto argentino, esta situación se ha visto agravada desde fines de 2023 por la falta de provisión de insumos anticonceptivos y de prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), consecuencia directa del recorte presupuestario implementado por el gobierno de Javier Milei.
Por otra parte, según algunos análisis, el incremento de estas conductas de riesgo responde también a las secuelas psicológicas y sociales de la pandemia de COVID-19. Enfrentar una crisis global de esa magnitud llevó a una parte de la población a adoptar mecanismos de afrontamiento nocivos —como el aislamiento prolongado y el aumento en el consumo de sustancias— que terminaron por erosionar las bases del autocuidado. Este impacto se refleja claramente en una encuesta realizada por UNICEF en 2020 a la población de adolescentes y jóvenes: al preguntarles sobre su percepción del futuro, un 43% de las mujeres y un 31% de los hombres manifestaron sentirse pesimistas. Bajo la premisa nihilista de “si una nueva pandemia puede advenir, ¿qué sentido tiene cuidarse?”, la sexualidad humana se resignifica. En un mundo capitalista y globalizado, donde la sobreexposición es un requisito para pertenecer, el plano de lo íntimo se convierte en uno de los pocos refugios de libertad.
Así, el terreno de la sexualidad puede pensarse como un espacio de soberanía individual; un reducto donde el sujeto actual decide no regirse por las normas de “lo correcto”, sino crear las propias. Estas lógicas operan incluso a sabiendas de que contradicen las recomendaciones de la OMS, del Ministerio de Salud o del médico local, y se sostienen, en gran medida, bajo la tranquilidad de que hoy existe una medicación eficaz capaz de curar la sífilis.
Según una encuesta de Unicef de 2020, realizada a población de adolescentes y jóvenes, al preguntarles acerca de la percepción sobre el futuro, resultó en un 43% de las mujeres y un 31% de los hombres se sienten pesimista frente al futuro.
Es necesario que los proveedores de la atención en salud, los ministerios y los gobiernos, así como también las instituciones educativas y demás lugares donde se congregan las comunidades, puedan, no sólo dar recomendaciones, guías de prevención y protocolos de atención, sino escuchar a los pacientes y ciudadanos, para que las acciones resulten más efectivas y contemplen todas las necesidades de las personas.

Síntomas y fases:
*Sífilis Primaria
- Período de incubación: De 10 a 90 días (promedio de 3 semanas) tras el contagio.
- Chancro: Aparición de una o varias llagas o úlceras firmes, redondas y generalmente indoloras.
- Ubicación: Aparecen en el lugar por donde la bacteria entró al cuerpo (genitales, ano, boca o labios).
- Ganglios: Puede haber inflamación de los ganglios linfáticos cercanos a la lesión.
- Dato clave: El chancro desaparece solo en pocas semanas, pero esto no significa que la infección haya sido curada.
*Sífilis Secundaria
- Erupciones cutáneas: Aparecen de semanas a meses después de que la llaga desaparece. Es muy típico un sarpullido con puntos ásperos de color rojo o marrón rojizo, generalmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Estas erupciones no suelen picar.
- Otros síntomas: Fiebre, fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de garganta, inflamación generalizada de ganglios y caída de cabello en zonas focalizadas. Esta etapa es la de mayor contagiosidad.
*Sífilis Latente
- Asintomática: Es una fase “oculta” donde no hay signos ni síntomas visibles. La bacteria sigue en el cuerpo y puede detectarse únicamente mediante análisis de sangre.
*Sífilis Terciaria
- Complicaciones graves: Ocurre años (10 a 30) después de la infección inicial si no se trató adecuadamente.
- Afectaciones: Puede causar daños severos en el cerebro, el sistema nervioso, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones. Puede poner en riesgo la vida.
Transmisión durante el embarazo:
Independientemente de la fase, una mujer embarazada con sífilis (incluso en etapas avanzadas) puede transmitir la infección a su bebé, lo que se conoce como sífilis congénita. Esto conlleva un alto riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal, parto prematuro, bajo peso al nacer, y defectos o daños severos en los órganos del recién nacido
Fuentes:
1- https://revista.infectologia.info/index.php/revista/es/article/view/467
2- https://sangerinstitute.blog/2025/02/17/syphilis-surprises-with-a-worldwide-comeback/

