Si bien no se conoce la letra chica aun, que está en proceso, lo que se conoce da cuenta de la magnitud de la entrega de la soberanía, comparable en términos históricos al Pacto Roca- Runciman y al intento del ALCA en la década de los 90). Algunos de sus puntos clave son:
Aranceles / Acceso preferencial: Argentina otorgará acceso preferencial a muchos bienes de EE.UU.: medicamentos, maquinaria, tecnología, dispositivos médicos, vehículos, y varios productos agrícolas. EE.UU. eliminará ciertos aranceles para recursos naturales argentinos y artículos farmacéuticos no patentados. Es decir, que se le garantiza a EE.UU prioridad para comprarles, mientras ellos no garantizan nada concreto.
Mejora del acceso recíproco al mercado de carne bovina. El punto es muy abierto, pero en principio el aumento de la exportación de carne, lleva a que aumente el precio a nivel local, o sea, los perjudicados somos nosotros.
Eliminación de barreras no arancelarias: Argentina se compromete a eliminar licencias de importación y formalidades consulares para exportaciones estadounidenses.
Reducción gradual del “impuesto estadístico” para bienes importados de EE.UU., es decir bajarle los impuestos a las importaciones yanquis, mientras se mantiene el IVA y se aumentan los impuestos al pueblo trabajador.
Alineamiento de estándares y regulaciones Argentina permitirá que bienes fabricados conforme a estándares de EE.UU. o internacionales entren sin requerir evaluaciones adicionales de conformidad. Es decir que Argentina renuncia a tener criterios propios y asume como válidos los de EE.UU. bien al estilo “patio trasero”
Reconocimiento para vehículos: Argentina aceptará autos fabricados bajo los estándares de seguridad y emisiones de EE.UU. De nuevo renunciar a los propios criterios.
Coordinación en controles de exportación, seguridad de inversiones, evasión arancelaria, y otros temas estratégicos.
Minerales críticos: Cooperación para facilitar inversiones en minerales críticos: asegurar reglas “justas” y previsibles para empresas estadounidenses. Potenciales mecanismos para estabilizar cadenas globales de minerales, especialmente los necesarios para tecnologías estratégicas. Es decir, privilegiar la entrada yanqui en el mercado del Litio, entre otros.
Empresas estatales y subsidios: Argentina se compromete a revisar el papel de sus empresas públicas: evitar distorsiones por subsidios o prácticas no competitivas. Ambas partes trabajarán para “confrontar” subsidios nacionales que puedan afectar la relación comercial. Es decir, incidencia de EE.UU. directa sobre los subsidios y las empresas estatales.
Comercio digital: Argentina reconocerá a EE.UU. como jurisdicción “adecuada” para la transferencia transfronteriza de datos personales. Es decir las empresas yanquis se quedarán libremente con todos nuestros datos.
Se compromete a no imponer impuestos aduaneros a transmisiones electrónicas (“customs duties on electronic transmissions”) ni impuestos digitales que discriminen servicios estadounidenses. Reconocimiento de firmas electrónicas: las que son válidas bajo la ley de EE.UU. también serán aceptadas en Argentina.

